UNA BUENA NOCHE CON PREMIO GORDO
Después de bastante tiempo sin mojar mis sedales, este viernes 7 de marzo, mi amigo Vicente (Chencho) y yo, decidimos tentar a las roballizas en una cala a la que hacía mucho que no iba. Esta playa no se caracteriza por sus grandes ejemplares, pero normalmente te asegura la diversión (que de eso se trata) al ser frecuentada por lubinas de tamaño medio y algún sargo bueno.
La mar llevaba solo una hora de bajada y todavía estaba bastante alta, por lo que esta vez lleve el trípode, ya que la primera zona de la playa es de piedra suelta y me facilita bastante la ubicación de mis cañas.
El panorama pintaba bien para tentar a las lobas, buenas olas y un muy buen golpe de mar aunque tenia toda la pinta de arrastrar bastante así que monte los bajos con plomos de grapas, linea madre de 0.50 y una sola gameta de 0.40 con un anzuelo del 4/0 a unos centímetros por encima del plomo y unos cm de tubito de silicona transparente en el primer tramo de la gameta para evitar que se me liara con las grapas del plomo.