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domingo, 8 de marzo de 2015

Una buena noche con premio gordo

                       

       UNA BUENA NOCHE CON PREMIO GORDO





 Después de bastante tiempo sin mojar mis sedales, este viernes 7 de marzo, mi amigo Vicente (Chencho) y yo, decidimos tentar a las roballizas en una cala a la que hacía mucho que no iba. Esta playa no se caracteriza por sus grandes ejemplares, pero normalmente te asegura la diversión (que de eso se trata) al ser frecuentada por lubinas de tamaño medio y algún sargo bueno.

Llegamos sobre las seis y media de la tarde, con tiempo de armar las cañas antes de que el sol se pusiese y poder aprovechar esa hora mágica del ocaso.
La mar llevaba solo una hora de bajada y todavía estaba bastante alta, por lo que esta vez lleve el trípode, ya que la primera zona de la playa es de piedra suelta y me facilita bastante la ubicación de mis cañas. 

El panorama pintaba bien para tentar a las lobas, buenas olas y un muy buen golpe de mar aunque tenia toda la pinta de arrastrar bastante así que monte los bajos con plomos de grapas, linea madre de 0.50 y una sola gameta de 0.40 con un anzuelo del 4/0 a unos centímetros por encima del plomo y unos cm de tubito de silicona transparente en el primer tramo de la gameta para evitar que se me liara con las grapas del plomo. 

viernes, 4 de octubre de 2013

Noche en la playa sin apenas picadas


           Noche en la playa sin apenas picadas



"4 de octubre de 2013"

Después de unos días sin ir a pescar, mi compañero de pesca Jose Luis (moreno) y yo, nos decidimos a hacer una salida nocturna a una playa, en la cual hacia mucho tiempo que no calábamos nuestras cañas.

Llegamos pasadas las 12 de la noche para que no se nos hiciera muy larga la jornada, ya que teníamos pensado quedarnos hasta el amanecer. 
La mar estaba muy tranquila y a penas había oleaje, "con un poco de suerte entrara alguna dorada" nos dijimos.





Me apresure a montar mi primera caña para que fuera tentando a los peces que me esperaban entre las olas. Como la mar lo permitía, le puse al carrete la bobina de monofilamento del 0.20, acabada en una cola de rata de 0.20 - 0.57 y un bajo del 0.40 con plomo corrido y una sola gameta de 2.5 metros de longitud de fluorocarbono del 0,35 acabada en un anzuelo del 1/0 cebado con un americano xl.  



La segunda caña, también con hilo del 0.20 en el carrete y un puente cónico como el de la primera, pero esta vez en el bajo le puse dos anzuelos, uno mas pequeño por encima del plomo y perla flotante y otro del 2/0 por debajo del plomo. El flotante cebado con americano y el posado en la arena con un cangrejo verde de buen tamaño.

Después de varias horas y muchos lances sin picada alguna, la puntera de una de mis cañas al fin se mueve un poco pero de manera casi inapreciable con lo cual ni me moleste en hacerle caso. Cuál seria mi sorpresa que cuando la voy a recoger noto peso al otro lado del hilo y algún que otro tironcito de vez en cuando, hasta que al tenerla a pocos metros ya de la orilla se deja sentir con algo mas de fuerza. Resulto ser una lubina de tamaño medio, que cuando menos me lo esperaba,  me salvo del blanco de esa noche.

Esto nos animo para quedarnos una hora después de haber amanecido, pero ni aun así conseguimos ninguna pieza mas para llevarnos a casa, solo algunas lubinas pequeñas que fueron liberadas por no dar la talla.






domingo, 12 de mayo de 2013

Otro sábado de pesca

11-05-2013

                      
                   Otro sábado de pesca





Después de este invierno de temporales continuos, en los que poco hemos salido a pescar,  ansiamos la llegada de estos días de buen tiempo para poder  
desentumecer carretes y cañas y de paso a nosotros mismos.

Este sábado 11 de mayo, toca de nuevo ir a pescar con los amigos.
Salí de Gijón sobre las 5 de la tarde para poder tomarme las cosas con calma y poder buscar una puesta apropiada al día y el estado de la mar.
Después de una hora de viaje llegué al lugar indicado donde me estaba esperando mi compañero de pesca "Chencho".

Como estábamos sobrados de tiempo, decidimos acercarnos a una puesta a la que vamos habitualmente para estudiar un poco el estado de la mar y así poder decidir en que lugar íbamos a calar nuestros aparejos.

La mar estaba buena, quizá un poco fuerte para el pesquero en cuestión, con olas de 2,5 metros que entraban en dirección oeste y que incomodaban bastante ya que allí tendríamos que estar prácticamente pegados a la mar.
Decidimos entonces ir a la aventura y buscar otra puesta en la que nunca hubiéramos pescado antes...