lunes, 28 de noviembre de 2016

El Calamar, descripción y métodos de pesca

                          El Calamar

            Descripción y métodos de pesca




Descripción

Molusco cefalópodo de diez patas, de cuerpo ahusado y alargado, en cuyo extremo se sitúan dos aletas, una a cada lado, muy finas,de aspecto romboidal y de movimiento ondulado, que emplea para moverse en los desplazamientos cortos. En la cabeza se encuentran los ojos, bastante grandes y llamativos, de donde parten los tentáculos cortos 8, y largos 2, en cuyo centro se encuentra la boca, semejante al pico de un loro.
Como sucede en otros cefalópodos, uno de los brazos sirve para introducir esperma en las hembras. En la parte inferior de la base de la cabeza tiene un sifón, por el que expulsa tinta para defenderse de ataques de depredadores, o bien lo emplea para arrojar agua con fuerza y auto propulsarse a gran velocidad.
La coloración es anaranjada o rosácea, con algunas manchas pequeñas alargadas distribuidas por el cuerpo, aunque cuando el animal muere pronto palidece. Algunos autores hablan de una talla máxima cercana al metro de longitud, pero la talla máxima más habitual es de unos sesenta centímetros, siendo las capturas más habituales bastante menores.




 Hábitat

Se trata de un animal más o menos pelágico, capaz de vivir desde la superficie hasta las grandes profundidades, tanto en el Atlántico (de Noruega a Mauritania) como en el Mediterráneo. En la época de cría, en invierno, en el Mediterráneo se acerca a la costa a efectuar la puesta, en puntos de sustrato duro (muchas veces en torno a los arenales).


Alimentación

Los calamares son animales depredadores quizá mucho más efectivos de lo que podamos pensar. Son extremadamente rápidos y ágiles, capturando fundamental mente crustáceos y peces al amparo de la nocturnidad, cuando se muestran más activos.






La pesca del calamar

No podemos negar que la pesca del calamar está en auge en los últimos años y son numerosos los aficionados que podemos ver por los puertos y escolleras en busca de este voraz cefalópodo.

Es un tipo de pesca que podemos practicar tanto en embarcación como desde tierra y podremos encontrarlos a lo largo de todo nuestro litoral.

Son múltiples las técnicas para llevar a cabo nuestro objetivo, entre ellas, y la más utilizada de todas por los pescadores de tierra, es el eging, que consiste en lanzar nuestros señuelos e ir recuperándolos lentamente para llamar la atención de estos curiosos animales.

Otras técnicas, y no por ello menos fructíferas, son la pesca en parado desde embarcación, la pesca con grandes varas desde tierra, la pesca al vivo, la pesca con boya o corcho corrido y el método tataki, tan utilizado por los pescadores nipones.

Todos estos métodos de pesca los iremos desgranando en próximos artículos así que estar atentos a nuestras próximas publicaciones.

Los momentos del día en el que los calamares están más activos son al alba y al ocaso siendo las primeras y últimas horas de la noche cuando más insistiremos en su pesca y cuando mejor se van a dejar engañar por nuestros señuelos. Las noches de luna nueva son óptimas para tentarlos por puertos y escolleras iluminadas por farolas o focos de luz artificial ya que la ausencia de luz natural hace que se concentre cerca de esas zonas







Los señuelos

Los podremos llamar de muchas maneras, pajaritos, jibioneras, egis, poteras…, pero básicamente son señuelos que imitan a sus presas, de formas alargadas, con una anilla delante para poder engancharlos nuestras gametas o hilos de pesca y acabados en coronas de agujas aceradas sin muerte.

                                        

                     
Los tenemos con plomo interno, con plomo externo, flotantes, de  hundimiento lento, de hundimiento rápido, duros, blandos y como no, las poteras de plomo de toda la vida, una amplia gama de señuelos en multitud de formas y colores que a veces nos complica mucho la elección del más adecuado, pero con unas pequeñas nociones básicas no tendremos problemas para saber cuál usar y en qué momento, dependiendo de nuestra técnica de pesca, la profundidad, la claridad del agua y la cantidad de luz en el ambiente.

Eso sí, como en muchas otras cosas lo barato a veces sale caro, La diferencia entre un buen señuelo, bien equilibrado y otro barato y mal equilibrado es notable y se traduce en una diferencia de capturas palpable, de aquí el auge de los señuelos artesanos, equilibrados uno a uno, dependiendo de las zonas en las que va a ser utilizado y el estilo de pesca de cada uno.


















Temporada de pesca

Dependiendo de nuestra zona de pesca, podremos disfrutar de este tipo de pesca más o menos tiempo, por ejemplo, en el cantábrico y en el atlántico gallego, tendremos calamares prácticamente todo el año y en el sur de la península y mediterráneo solo disfrutaremos de su pesca en los meses invernales.

En el cantábrico y Galicia empezaremos la temporada en Junio, pescando chipirones pequeños, un manjar muy apreciado en estas costas, hasta agosto o septiembre, dependiendo del año,  y a medida que se va enfriando el agua los calamares van creciendo.

















En octubre y noviembre ya se dejan ver buenos tubos, siendo éste último mes uno de los mejores para la pesca en el cantábrico. Diciembre y enero son los meses de los “krakens”, donde con algo de suerte podremos gozar de una buena pelea con calamares de más de un kilo y a veces de más de dos. A partir de febrero las capturas menguan pero siempre tendremos la oportunidad de pescar un buen ejemplar. Los siguientes meses las capturas son escasas pero en mayo suele haber un repunte de las capturas, normalmente son otra especie de calamares que conocemos normalmente como “de ojos grandes” y de nuevo a empezar.

En el sur y en mediterráneo están algo más limitados, la temporada allí suele empezar a mediados de noviembre y dura lo que dura el invierno, eso sí, los ejemplares suelen ser todos buenos, en esa zona no suele haber chipirones.
En esto de las épocas de pesca del calamar puede haber variaciones dependiendo del año ya que la temperatura del agua les influye bastante y son animales bastante impredecibles.

Pasear de vez en cuando por  los puertos y zonas donde se pescan calamares o hablar con los pescadores veteranos  nos dará una idea de lo que se está moviendo por la zona.