viernes, 15 de febrero de 2013

Guía de iniciación al spinning (1) la técnica






                  Guía de iniciación al spinning
                              Parte 1 la técnica

                                    



¿Qué es el Spinning?

     El Spinning consiste en el lanzamiento hacia el agua, a una cierta distancia, con una caña de pescar, de un señuelo artificial, al que después de imprimir el movimiento y velocidad correspondiente a sus características, consiga engañar al pez objeto de nuestra actividad deportiva.




la mayor parte de las especies que nos interesan se encuentran en la franja que va desde los pocos centímetros de profundidad, en una playa, hasta los doscientos metros existentes en mar abierto, pero fundamentalmente hasta aquella profundidad a la que todavía puede llegar la luz solar con una cierta eficacia, la temperatura se mantiene constante durante todo el año en las capas más bajas y donde la vegetación crece exuberante en las más altas y genera las condiciones de vida favorables para que los minúsculos organismos que allí crecen, sirvan de alimento a los alevines.

   ¿Por qué utilizar la imitación de un pez, cuando el original vivo o muerto es mucho más eficaz? 

     La razón principal está justamente en la dificultad que el Spinning comporta; en definitiva, un pez vivo atrae a su depredador de forma natural, el cebo artificial intenta imitarlo, y si encima se mueve con dificultad a causa del anzuelo que lleva adherido a su cuerpo, más aún. El instinto de los depredadores es conseguir la mayor cantidad de calorías con el mínimo esfuerzo, así que, un pez herido difícilmente resiste un asalto. 
Sin embargo, el señuelo, una vez lanzado, si no se le da vida, allí se queda como uno de los tantos palitos u objetos flotantes que se desplazan con las mareas, y es sólo gracias a nuestra destreza, que, al moverlo de forma adecuada, se transforma en la trampa engañando al pez. 
 Aquí radica el atractivo de la pesca a Spinning, todo un reto en liar a un bicho gracias a nuestra habilidad, al profundo conocimiento de las especies, y de una técnica, que, sin llegar a ser complicada, tiene sus trucos y peculiaridades.


 La técnica: 

Para el pescador inexperto, la elección del lugar adecuado para iniciar la actividad de pesca puede llegar a ser un verdadero dilema. Suele solucionarlo porque ha visto que en aquél lugar han pescado esta o aquella pieza, pero ignora totalmente las cuestiones más esenciales para saber si el lugar puede ser el hábitat de una o más determinadas especies, con lo que la elección del señuelo a emplear, línea, caña y carrete, pueden no ser las idóneas para la pesca en aquél lugar, y desembocan ineludiblemente, en un fracaso tras otro, que desmoralizan al más pintado.
Conocer las características medio-ambientales y los ecosistemas en los que se mueve cada especie es fundamental, y la observación de las señales que nos da una ola al romper en una playa, en un acantilado o en un roquero emergente cerca de la orilla, puede y debe ser suficiente para que nos dé a entender que allí puede estar merodeando algún ejemplar de esta o aquella especie.
   

Las salidas al mar de aguas dulces, bien sean ríos, acequias, o simplemente emisarios submarinos, son el lugar idóneo para que los alevines de muchas especies merodeen la zona para conseguir parte de aquellos nutrientes que les llegan de forma gratuita y constante. Ello lleva aparejado que los depredadores, en su afán por conseguir también su alimento con el mínimo esfuerzo se puedan concentrar en cardúmenes que vayan desde los pocos a los cientos de individuos.


Pesca desde la costa:

 Lances continuos, cambios de señuelos casi constantes, observación de la las olas en su ir y venir y la forma en la que rompen contra bajíos sumergidos, rocas emergentes o simplemente espigones de la playa, nos darán seguramente el fruto apetecido a pesar de que podemos tener muchos o muchísimos días en los que la acción de pesca no nos sea fructífera. Del estudio que realicemos sobre el estado del mar, las corrientes, la hora del día en la que nos hayamos puesto a pescar y de la estación del año, dependerá fundamentalmente el éxito que tengamos en ese día. Si en un lugar determinado, en el que ya hemos realizado la captura de algún ejemplar, ese día no pescamos nada, debemos seguir buscando zonas nuevas o repasar las ya conocidas. Debemos cambiar los señuelos si, después de algunos lances no obtenemos la captura apetecida. Paseantes, minnows, gunnis, poppers, buldós, etc., son los señuelos a utilizar y que no nos deben faltar en nuestro arsenal de señuelos. Esta práctica se realiza, tanto sobre rompientes, como desde espigones en playa, desde la arena desnuda o en playas de canto rodado. Aunque sí está claro que a nadie se le ocurrirá utilizar paseantes hundidos o minnows de gran babero en fondos someros y rocosos. La pérdida del señuelo estará asegurada sin más contemplaciones.

Bonito dentón pescado desde acantilado rocoso
En ocasiones, las muchas, veremos como los depredadores realizan persecuciones a nuestros señuelos sin que lleguen a finalizar la acción de engullirlo, lo que hará, sin duda, 
que la adrenalina nos suba y el corazón se nos acelere para sufrir, a renglón seguido, una decepción. Pero nada de eso debe afectarnos, todo lo contrario. Deberemos repetir los lances al mismo lugar, intentando en cada uno de ellos dar un nuevo movimiento al señuelo y a la caña con el fin de atraer a la presa otra vez nuestro artificial. Si las persecuciones se repiten con el mismo resultado, tal vez sea la velocidad que imprimimos en nuestra recogida la que debamos cambiar, y si cesan las persecuciones, lo mejor que debemos hacer es cambiar de señuelo hasta que demos con aquél que ese día sea lo suficientemente atractivo para estimular el instinto depredador del pez. Y si aún a pesar de ello seguimos sin conseguirlo, lo mejor, indudablemente, será cambiar de zona de pesca o esperar a otro día más propicio pero sin desesperar. Todas estas experiencias nos darán sabiduría y conocimiento sobre los lugares de pesca, el material a emplear y la forma de utilizarlo.  

       
                         
Pesca desde la playa: 

La costa de nuestro país es inmensa en extensión y da extraordinarios lugares para practicar la pesca a Spinning, e incluso, el Jigging ligero por las características de sus acantilados y la profundidad de sus fondos.
Lo primero que debemos hacer cuando llegamos a una playa, es observar todas las señales que nos dan las olas al romper o al retirarse. Valvas vacías de conchas, restos de algas, cantos rodados, bancos de arena a pocos metros de la orilla y que nos hacen percibir su poca profundidad, canales más profundos paralelos a la orilla, cangrejillos blancos diminutos que, al acercarnos, se entierran en la arena donde muere la ola mansamente. Olas que, sin mayor motivo, levantan su cresta para morir unos pocos metros más allá de su nacimiento. Para un profano son como manuales chinos imposibles de traducir, para los "spinners" experimentados, libros abiertos. 
Señales que debemos apreciar siempre en la playa

¿Cuáles son las zonas calientes? 
Aquellas playas donde desemboca un río o un arroyo, las que son rodeadas de zonas de roca, bajo las que, en su sustrato, anidan gusanas de arena de color sangre, crías de mejillón, cangrejillos negros o, hasta pequeños caracoles de mar. Las playas mixtas con piedras o cantos rodados en las que la profundidad comienza su declive a los pocos pasos de adentrarnos en sus aguas. O cerca de una laguna donde el agua dulce, aunque no llegue a desembocar directamente al mar, se filtra por debajo de la arena y suaviza la salinidad.

No nos olvidemos de los arenales adyacentes los puertos o los que están separados entre espigones artificiales, que, desde siempre, son refugio de presas y depredadores. También debemos tener en cuenta aquellas playas que, por su cercanía a fuentes de luz artificial, como por ejemplo, unas farolas del paseo marítimo, se animan a partir del ocaso, quedando vacías durante el día. Bueno, a parte las consideraciones obvias, hay otras formas de leer la playa, y en esta caso, será la conformación del fondo a definir los mejores lugares como canales, pozos, barras de arena, rompientes y piedras. 

La presencia de comida será también fundamental para hallar peces cazadores, y, en este caso, a veces nos ayudan hasta los pájaros que se aventuran a comer los boquerones, lisitas o sardinitas hasta en la ola de la resaca. Otra vez serán las miles de señales que nos muestra la superficie del mar, a desvelar lo que pasa por debajo de ella, y a nuestros ojos y experiencia determinar cuáles son propicias.   


 Rocas:

¿Porque una roca produce capturas y otra no? Quizás porque en los alrededores hay ambientes diferentes con uno que acerca a los peces cebo y otro no. No nos olvidemos que cualquiera que sea la conformación física de la orilla, la única razón para que el pescado se quede en una zona más que otra es la comida. 
Así que, ese pequeño promontorio que parece tan bonito y cae a pique, a  20 metros, no produce ni una mísera Aguja, mientras esa lengua de roca rodeada de una plataforma bajita, regala Lubinas como si saliesen del Cuerno de la Abundancia.                   
Una bonita lubina pescada en la espuma donde
rompe la ola
                                                                  Las corrientes juegan un papel muy importante a la hora de posicionar la “comida”: donde no hay mareas, a lo mejor hay flujos más o menos fuertes en los estratos inferiores que desplazan desde plancton hasta alevines y mueven la entera cadena                      
alimentaria.                                                     
Conozco más de una zona en la que las rocas de su fondo poco profundo forman oquedades, refugios para pequeños alevines, cuevas y grietas de poca altura que son utilizados por peces de mayor envergadura, y canales, por los que la corriente al pasar, lleva consigo una gran cantidad de materia en suspensión y nutrientes que son y utilizados por esos peces pasto a los que buscarán los mayores para su alimentación. Y en esa misma zona, entre los meses de diciembre y enero, he podido observar la mayor concentración de lubinas que haya podido ver en toda mi vida en una acción de freza. Algo impensable para mí en aquellos entonces dada la poca profundidad de las aguas, la proximidad a la costa y mi poca experiencia como pescador en aquellos momentos.
 No nos olvidemos una cosa muy importante, que los depredadores son animales oportunistas y que siempre buscarán la forma más fácil de capturar a sus presas. 
¿Y cómo, si es licito preguntar? 
Escondiéndose entre la espuma, por ejemplo, cazando en aguas revueltas, esperando a que sea la misma marea o la corriente submarina la que les lleve el pescado delante de la hocico. Así serán, justamente, las zonas que de alguna manera, suponemos que faciliten el trabajo de los depredadores, las que tendremos que “visitar” más a menudo, como aquel rompiente que forma tanta espumita blanca, o aquel canal entre las rocas, o esa plataforma bajita, que, al vaciarse de la marea, lleva consigo centenares de lisas, que por unos segundos quedarán expuestas a los ataques de los que saben aprovechar el momento propicio. 

Cuáles son las mejores horas y los mejores días: 

Imagino que aquí caeré en lo obvio, pero efectivamente, amanecer y ocaso son los momentos de día que más puntos sacan, sin embargo hay que tener en cuenta que a lo largo de un día pasan muchas cosas y que los “dogmas” pueden fallar revolucionando nuestro horario de pesca. 
Al acercarse una perturbación, una bajada de viento y de oleaje, la temperatura o el cielo cubierto, son algunos de los elementos que podrían marcar las pautas de la actividad de los peces y entregarnos la mejor captura a las 14:00..... Posiblemente deberíamos prestar atención a las condiciones del mar, cosa que los lugareños saben muy bien. Mis amigos de Levante esperan las aguas de otoño para salir a cazar los bichos más grandes, en cuanto se llenan los ríos y empiezan a soltar mucha agua, se acercan las Serviolas, las Anjovas y todo el tinglado se anima antes  En el Cantábrico, las Lubinas aumentan en número y tamaño en cuanto empiezan a llegar las angulas, su manjar favorito y así seguido. 

Los que pescan a surfcasting nos enseñan que uno de los momentos mágicos para pescar desde la playa son aquellos que siguen al caer una tormenta, cuando la mar sigue revuelta pero va bajando. El oleaje ha removido mucho el fondo, hay mucha comida en suspensión y toda la cadena alimenticia se pone en movimiento. Luego, entran en juegos las mareas con sus flujos llenantes o vaciantes.

Es cierto que los peces se ponen en caza con las mareas vivas, es en estos momentos que pueden acosar con más éxito a sus débiles presas, aprovechando sus mayores capacidades natatorias. España tiene la suerte de ser rodeada por dos mares, y los que pesquen en el Atlántico saben muy bien lo importante que es tener a mano las tablas de marea. 

El Lance:

Lanzar correctamente y con buena puntería puede resultar algo útil en determinadas circunstancias y también es bueno que nuestras muestras lleguen a tocar el agua de la mejor manera y si es posible, la más silenciosa. Poco antes del aterrizaje, podemos tirar ligeramente la punta de la caña hacía atrás o frenar algo el hilo que sale de la bobina; así el artificial caerá verticalmente reduciendo el “splash” y evitaremos antipáticos enredos. Sin embargo, si hemos localizado a los peces nadar en superficie, intentaremos colocar sigilosamente el artificial unos 2 o 3 metros por delante de ellos para poder cruzar su trayectoria.

Las olas: 


Como es fácil entender, no facilitan el trabajo del lanzador, sobre todo si utiliza cebos que se mueven por la superficie. Si vuestro señuelo se encuentra por delante de una ola, lo mejor que podéis hacer, es parar o ralentizar la recuperación para que la cresta le pase por debajo hasta que podáis volver a moverlo otra vez. Está claro que por rápido que giréis la manivela, la ola será más veloz de vosotros y con su movimiento anulará el efecto del señuelo que de repente estará como parado aunque en movimiento. También, al momento de lanzar, es importante observar el movimiento del oleaje:  lanzar el artificial justo por encima de la cresta de una gran ola significa volver a “contactar” con el mismo después de bastante tiempo. La fuerza del mar os lo devolverá muy rápidamente y habréis perdido un buen lance y a lo mejor un cardumen de peces que pasaba delante de vosotros.

La recuperación:

A veces, después de un lance muy largo, es posible encontrarse en dificultad para mover bien el señuelo durante los primeros  metros, a veces los más importantes. Aquí, el uso de multifibras en lugar del nylon ayuda mucho, pero, aún así, puede que sea necesario empezar a trabajar con la caña más alta y con tirones más fuertes.
Según el señuelo se acerque a la orilla o a la barca, para evitar que empiece a saltar fuera del agua, empezamos a bajar la punta de la caña hasta acabar trabajando casi en contacto con el agua. Aunque os parezca curioso, yo suelo trabajar los artificiales de superficie más a menudo con la caña baja, esto para mi se traduce en un mejor control siempre y cuando se trate de un modelo que nade bien.

Anzuelos y anillas:

Rápidamente comentar que en línea general los anzuelos y las anillas con los que salen de la fábrica son generalmente malos y que se pueden sustituir con triples más fuertes, anillas más gruesas o con buenos anzuelos dobles que no necesitan anillas.

Líneas:

Entre elegir monofilamento o líneas GSPE no tengo ninguna duda. La escasa elasticidad y los menores diámetros de los multifibras son una ventaja importante a la hora de trabajar a gusto con señuelos de superficie, sobre todos si utilizamos modelos de tamaño considerables. Digamos que son como un tercer brazo que nos ayuda  a mover bien el popper y que nos hace cansar mucho menos.

La clavada:

Un momento crítico en la pesca en superficie es el de la clavada, y aquí se ven “experimentos” de todo tipo. para evitar caer en los errores más comunes, sugeriría dos principios fundamentales:

1) nunca clavar cuando se ve el ataque.

2) clavar cuando se siente el peso del pez en la caña.

¿Porque no clavar a vista”?

Porque lo más seguro, es que el movimiento y el salpicar que se ve al lado o detrás del señuelo no siempre corresponda al verdadero mordisco, y clavando demasiado pronto, le quitaríamos el engaño de la boca. Sin embargo, si una vez tenida la picada, seguimos recuperando normalmente, tendremos un doble efecto: si el pez no se ha clavado, no notará ninguna alteración en el movimiento del artificial y podrá volver a picar, pero, si ha mordido y encontrado los anzuelos, notaremos bien su peso y entonces podremos pegar el cachete.

Materiales:

Antes de cerrar, una pequeña observación sobre los poppers de plástico y los de madera: quizás me gusten más estos últimos, tienen más “alma”. Preferencias a parte, los señuelos de madera siguen funcionando aunque mordidos (siempre y cuando no se embeban de agua), mientras que los de plástico hueco, una vez agujerados dejan de servir. Cuidado con los emerillones y los cables de acero, hay algunos artificiales que no los aguantan y que pierden todo su movimiento una vez que se le añade cualquier tipo de peso.


Mas adelante publicare otros articulos sobre las cañas, carretes y señuelos para completar esta guia de pesca 





6 comentarios:

Unknown dijo...

Muy bueno, perfecto para los que se inician y para los que no también. un saludo

Anónimo dijo...

Yo según veo creo que me pillare uno de estos según explican los que la venden en Internet pasas la rompiente
https://imageshack.com/i/ewaBDXZdj
https://imageshack.com/i/idS1DEH1j
https://imageshack.com/i/p4ccb2kCj
https://imageshack.com/i/iqCNkilRj
https://imageshack.com/i/pcpIWrjLj
https://imageshack.com/i/p24rUmZSj
https://imageshack.com/i/eyCSuKkvj
https://imageshack.com/i/idFODY06j

Anónimo dijo...

Hola si la verdad es buena idea lo que si recuerdo es que los números uno del mundo en spining por el 2011 o así le cascaban sus 100 metros desde orilla y espigones bueno no vi gran cosa diámetros ... creo que se tiene en cuenta el carrete por ejemplo en Spinning Daiwa consigue el cross que le llaman inclinando el bobinado gracias a esto el hilo no se clava reduce mucho las pelucas y bueno no se mucho mas si es verdad que con señuelos moscas etc el concepto cambia ya que un carrete puede lanzar mas lejos con un 0,40 que con un 0,15 por ejemplo el peso rigidez y etcs que le dan a los hilos va en función de como bobina un carrete por este motivo bueno la verdad es que SHIMANO por ejemplo está más por el estilo clásico relación hilo/bobina/carrete y daiwa por ejemplo ha tenido mejores equipos en spinning ligero que llaman bueno yo aun no soy capaz de cascarle un 3000 qd spinning de la daiwa a un 0,23 o 0,40 de POWER PRO.

Anónimo dijo...

Trucos pelucas carretes spinning

Hola ya se que es difícil encontrar una solución radical a los problemas en los lances de Spinning. Me refiero a que estamos lanzando constantemente ya que la pesca consiste en lanzar y recoger el señuelo. Bien, dos trucos el lío en el hilo llamado "peluca" sólo pasa en carretes de spinning no baitcast en baitcast se soluciona sabiendo lanzar y los líos se llaman nidos, nidos de pájaro.
En spinning, en rocas y playas que es mi caso suelo buscar los 100 m en lance ya sea alejándome de los peces para no ser visto o lanzando hacia adentro buscando mover el señuelo, hacer saltar una bombeta simulando pescado comiendo, etc.
En esta pesca siguen apareciendo los enredos, pelucas pero hay trucos el primero es bobina nueva y limpia ya que con líneas trenzadas y finas se engancha fácilmente el segundo es una vez hemos visto la peluca salir volando debemos dar el lance por malo y recoger despacio para no hacer fuerza y evitar que se cierren los nudos de la peluca que desliaremos a mano una vez recogida.

Anónimo dijo...

Novedades spinning

https://imageshack.com/i/ipJZQwPlj
https://imageshack.com/i/id2hlQ2wj
https://imageshack.com/i/ex9zBG9Vj
https://imageshack.com/i/pbuCjUnoj
https://imageshack.com/i/id0MMKZCj
https://imageshack.com/i/exImutgBj
https://imageshack.com/i/f0bc8iR9j
https://imageshack.com/i/idvRdvhzj
https://imageshack.com/i/ipRH4wHMj
https://imageshack.com/i/ipQhGEJPj
https://imageshack.com/i/idEFZcdcj
https://imageshack.com/i/id4aJHHDj

Pescacosmar dijo...

Hola, acabo de descubrir este post de spinning y me ha encantado. El tema de las llamadas pelucas se resuelve con un bobinado correcto y no excediendo la capacidad de hilo del carrete. Siempre lo he hecho así y las líneas salen fluidas en cada lanzamiento.
Saludos desde Ibiza !